TRANSFERENCIAS DIRECTAS DESDE FOTOCOPIAS  

PROF. GRACIELA OLIO  

 

Desde siempre, en la cerámica artística, se han querido transferir imágenes ya impresas o textos a la arcilla cruda o bizcochada. El método más utilizado ha sido la serigrafía, que de hecho, da muy buenos resultados, a nivel industrial y artesanal. Pero también existen otros métodos artesanales, no utilizados por la industria, que permiten la transferencia de imágenes a la cerámica, con colorantes cerámicos, y que por lo tanto se constituyen en parte de la pieza cerámica.

Una de ellas es la fotocerámica, y otra es la transferencia directa desde fotocopias. En el libro de Paul Scott, quien es un investigador de las impresiones sobre cerámica, encontré varias técnicas interesantes, y que como siempre, son aptas para ampliar y experimentar.

En la primera edición de su libro”Cerámica y técnicas de impresión”, versión en castellano editada por GG, en 1994, Scott, en el capítulo cuarto “Monoimpresión”, habla de “monoimpresiones de fotocopias”. Aquí explica una técnica basada en la aplicación de la fotocopia con el tonner en polvo, es decir, retirada de la máquina fotocopiadora, antes que el tonner sea fijado por los rodillos calientes que justamente fijan la imagen al papel. Esta impresión en polvo es transferida a la arcilla húmeda, presionando con un rodillo o laminadora. La imagen negra quedará perfectamente pasada a la arcilla, pero al hornearla, según el tonner que tenga, quedará un sepia muy débil o directamente no quedará nada. Pero al pasar sobre el bizcocho una pátina de pigmentos bajo cubierta u óxidos, la imagen volverá a aparecer y si se quiere se puede esmaltar encima. Por mi experiencia con los alumnos, debo decir que no siempre sale bien, pero es factible de seguir experimentando.

En la segunda edición de su libro “Ceramics and Print”, versión en inglés, del 2002, Scott, amplía el tema en su capitulo 6 “Lithographic printing”. Basados en el principio litográfico del rechazo del agua y el aceite, se pueden usar fotocopias en blanco y negro para imprimir cerámica, tanto cruda, blanda o en cuero, como bizcochada. Paul Scott describe cuatro métodos:

 

 

  1. Transferencias al aceite : Se refiere a que se usan los colorantes cerámicos mezclados con un medio aceitoso. Allí cita al artista Don Santos (USA).

 

 

Con una fotocopia blanco y negro, común, no láser, en positivo y si tiene texto en espejo, se humedece el papel con una dilución de goma arábiga y agua fría (1 en 3 partes). Luego se pasa con rodillo, el color cerámico (pigmentos bajo cubierta u óxidos, con un 10 a 20 % de frita alcalina) mezclados con aceite de lino o esencia de trementina. La parte de la fotocopia que tiene el tonner, absorberá el color y el papel húmedo lo rechazará. Luego se transfiere a la arcilla en cuero, o blanda, o bizcochada, presionando por detrás con un rodillo, laminadora, o cuchara de madera. Así la imagen queda transferida a la arcilla o al bizcocho. Se usa la misma técnica para hacer trasferencias sobre papel de calcomanías vitrificables, sólo que al pasar la imagen se frota el papel de la fotocopia, por detrás con Thinner, para que desprenda más el color. Luego, cuando está todo seco se le pasa el barniz de calcos o colodión en capa gruesa y ya está listo el calco.

 

  1. Transferencias al agua: Se refieren a que se usan los colorantes cerámicos mezclados con agua. Allí cita a los artistas Patrick King (UK/Switzerland) y a Martin Mohwald (Germany). Paul Scott, describe 3 métodos al agua:

 

  • 1) Con una fotocopia blanco y negro, común o láser, en negativo y si tiene texto, en espejo. Se mezclan los pigmentos bajo cubierta u óxidos con un 10 % de frita alcalina y agua. Se pasan con pincel sobre las figuras o letras que están en blanco sobre el fondo negro del tonner, que repele el agua. En cambio las partes blancas del papel, absorben el colorante al agua. Se presiona la fotocopia, en contacto directo con la arcilla, con rodillo, laminadora, o cuchara de madera, según la forma soporte y el grado de humedad (es preferible trabajar en estado de cuero). Es un buen método para transferir texto.
  • 2) Con una fotocopia blanco y negro, común, en positivo y si tiene texto, en espejo. Es el inverso al anterior, es decir el color se va a adherir al fondo que está blanco y las figuras o las letras, al tener tonner, lo van a rechazar, por lo tanto quedan impresas en blanco con el fondo de color. También es un buen método para transferir texto.
  • 3) Con una fotocopia blanco y negro, común, en negativo o positivo, y si tiene texto, en espejo, el color cerámico se pasa a pincel sobre la fotocopia. Cuando el color está bien seco, se pasa la fotocopia del lado pintado por un engobe de consistencia media, el engobe se deja secar hasta que esté en estado de cuero, lo ideal es dejarlo a temperatura ambiente, sino con secador de pelo, con cuidado de no secarlo mucho, y luego se aplica a la pieza en cuero húmedo o un poco más húmeda del lado del engobe, frotando bien con rodillo, o cuchara de madera. El papel de la fotocopia se retira y queda la impresión con el color del engobe por detrás de las letras o figuras.

 

 

Mi experiencia personal con estas técnicas ha sido muy buena, pero lo importante que es experimentar y ampliar lo ya investigado. Seguramente debe haber otros métodos de transferencias con fotocopias que surgirán de nuevas experiencias futuras.

 

Considero también muy importante, resaltar que estas técnicas consideradas gráficas y que por tanto conforman parte de las técnicas cerámico-gráficas, dado que conllevan rasgos gráficos aplicados a la cerámica, no sólo se comportan como una técnica, es decir un medio para arribar a un fin, sino que operan sobre los discursos de las obras y que por tanto conforman una unidad insoluble con el soporte en el terreno de los objetos cerámico-gráficos.

 

También es muy simbólico el hecho de transferir imágenes a través de fotocopias, dado que estas son en la actualidad, la expresión más popular de reproducción de imágenes o textos, y su transferencia directa sobre el soporte cerámico, no sólo aporta un rasgo gráfico indiscutido sino que permite a la cerámica ser portadora de procedimientos masivos de comunicación y difusión.

 

 

 

Objeto cerámico-gráfico. 2006. Transferencia directa desde fotocopia. Método al agua con engobe por detrás. Graciela Olio y Jorge Basile para el Equipo de Diseño y Producción de Objetos de las Artes del Fuego. IUNA.

 


Placa de la serie “Proyecto Sur”. 2008. Graciela Olio. Transferencia directa desde fotocopia sobre porcelana. Método al agua.

 

Bibliografía:

 

 

•  Scott, Paul. “Cerámica y técnicas de impresión”. Ed. Gustavo Gili, 1997. Barcelona.

•  Scott, Paul. “Ceramics and print”. Second edition. Ed. A & C Black. 2002. London . England .