FOTOCERAMICA 

PROF. GRACIELA OLIO  

PROCEDIMIENTOS FOTOCERÁMICOS

 

FOTOGRAFÍA:

 

De las investigaciones derivadas del uso de la “cámara oscura” conocida desde la antigüedad y desarrollada en el Renacimiento, lo que daba como resultado “imágenes sintéticas” no permanentes, surge la fotografía analógica que supone “escribir con luz”. Es el arte de imprimir imágenes de modo permanente, mediante reacciones químicas provocadas por la luz. En 1826, en Francia, Nicéphore Niépce, que era litógrafo, consigue la primera fotografía y luego Daguerre continuó investigando hasta conseguir los primeros daguerrotipos. Así se siguió avanzando en el proceso fotográfico hasta conseguir los primeros negativos y se fueron perfeccionando los procedimientos químicos y ópticos.

 

FOTOCERÁMICA :

 

Nombre aplicado al proceso fotográfico aplicado a la cerámica. Las primeras pruebas de Lafon de Camarsac datan de 1851, su novedad fue la inclusión en la capa sensible, después eliminada por el fuego, de colores cerámicos que formaban una imagen vitrificada permanente. El procedimiento fue comercializado por 1856 para joyería, para relojería, y en retratos, lo que reemplazó la “pintura sobre esmalte”, que eran verdaderas obras de arte. Aquí también comenzó el uso funerario de fijar la imagen de personas muertas “para siempre”.

 

De esta época datan los dos métodos más antiguos de Fotocerámica:

 

•  El procedimiento por emulsiones bicromatadas directas , a través de un negativo o de un positivo.

•  El procedimiento tradicional indirecto también con emulsiones bicromatadas, de transporte de la imagen sobre la placa de esmalte.

 

Luego, aproximadamente por l960, la empresa Kodak, fabricó un procedimiento de resinas fotosensibles llamado “Cermifax”. Este nuevo método de reproducción fotográfica sobre cerámica, por 1994, se comercializó en Francia como “Decorem”, y en EE.UU como” Picceramic”, y está compuesto por un kit de productos listos para realizar la fotocerámica.

 

La última tecnología digital, propone un sistema de fotocerámica digital , de producción de calcomanías vitrificables, que trabajadas desde la PC se envían las imágenes a una impresora especial para colores cerámicos, se imprimen sobre un papel de calcomanías y luego se aplican a la cerámica esmaltada. La cocción llega a 870 ºC. Lo novedoso a demás de la facilidad del procedimiento es la posibilidad de imprimir con los colores locales o los que se quiera trabajar.

 

PROCESO DE GOMA BICROMATADA DIRECTA

 

 

A partir de la lectura del libro “Cerámica y técnicas de impresión” de Paul Scott, comencé a interesarme por el tema de la fotografía y su relación con la cerámica. Según Scott, la primera impresión de una imagen fotográfica sobre una superficie cerámica fue en Francia, en 1854, realizada por Lafon de Camarsac, usando una emulsión de bicromato de potasio, elemento sensible a la luz, a través del método del espolvoreado del pigmento cerámico. Al parecer, también utilizó el sistema de la emulsión sensible con el pigmento cerámico mezclado directamente.

En l868, Lafon, comercializó un sistema de reproducción de retratos sobre porcelana, lo que desarrolló una moda de fotografías cerámicas sobre platos, además de la producción de fotocerámicas para lápidas. Esta última, se convirtió en el más común de los usos de ésta técnica, la fotocerámica funeraria, costumbre que se desarrolla hasta hoy en varios lugares del mundo, incluso en nuestro país.

Los procedimientos fotocerámicos desde entonces han sido mantenidos bajo un secretismo que recién en los últimos años se ha comenzado a develar y a divulgar. Eran conocimientos transferidos a través de las familias de fotoceramistas, con sus recetas y secretos particulares que no deseaban revelar por cuestiones económicas ya que de esta forma lograban un coto cerrado con muy poca competencia. Hoy, siglo XXI, los pocos fotoceramistas históricos que quedan en el rubro, tampoco quieren revelar sus secretos profesionales, pero por suerte existe bibliografía especializada, al alcance de los investigadores que nos provee de la información necesaria para ampliar y divulgar estos modos particulares de trabajo interdisciplinario entre la fotografía y la cerámica.

En los últimos años, la tecnología digital, hizo posible la creación de la fotocerámica digital. Su uso más corriente es para cementerios, monumentos, souvenir, etc., pero conlleva en su práctica un potencial uso para producciones artísticas, artesanales y de diseño contemporáneo. La fidelidad de impresión, sumado a su facilidad y practicidad en la utilización, hacen de este procedimiento, un medio de muchas posibilidades en el terreno de las imágenes impresas sobre cerámica.

Las posibilidades de la fotocerámica, tanto de procedimientos históricos como digitales son variadas, especialmente en el campo del arte, donde abre un nuevo panorama en el uso de imágenes que creo implica una posibilidad de cambio en la estética de la cerámica contemporánea.

Por supuesto, y como todas las técnicas, no dejan de ser sólo un medio, una herramienta para alcanzar un fin, pero es importante resaltar en estos casos que estas técnicas operan sobre los discursos estéticos convirtiéndose en procedimientos discursivos que merecen un análisis conceptual más profundo. (Ver ponencias y sobre antecedentes, cruces interdisciplinares y conceptualización del Objeto cerámico-gráfico, realizas por el equipo de investigación del DAVPP, IUNA. 2007/09, en www.gracielaolio.com.ar / investigación)

 

 

En el capítulo 7, “Emulsiones fotográficas directas”, Paúl Scott, describe varios métodos para lograr fotocerámicas con y sin cocción. La técnica que yo he experimentado, con excelentes resultados, es la del llamado proceso de pegamento de bicromato o de “goma bicromatada directa” . Este proceso trabaja a través del selectivo endurecimiento de los coloides, los pigmentos cerámicos y el bicromato de amonio o potasio, cuando es expuesto a la luz ultravioleta.

En esta acción el bicromato de amonio, potasio o sodio, pierde lentamente una parte de su oxígeno (desoxidación) al ser mezclado con materias orgánicas como los coloides, bajo la acción de la luz que aumenta el poder reductor de los mismos.

 

Para realizarlo se prepara una emulsión fotosensible que contiene:

 

  • 2 partes de algún coloide (cola sintética, alcohol de polivinilo, huevo, gelatina, goma arábiga, miel o azúcar).
  • 2 partes de bicromato de amonio o potasio (el de amonio es más sensible a la luz).
  • 1 parte de pigmento cerámico (bajo cubierta, sobre cubierta, óxidos, o esmaltes). Si usan pigmento bajo cubierta u óxidos agregan igual parte de fundente alcalino.
  • 2 partes de agua.

 

La mezcla debe hacerse primero con los líquidos, es decir, el bicromato, el coloide y el agua y por último con los elementos en polvo, es decir, el pigmento y óxido y el fundente, porque de lo contrario se aglutinará y no se podrá usar.

El coloide es por lo general una sustancia orgánica, que al ser combinada con un elemento químico sensible como el bicromato de amonio o potasio, adquiere características especiales como endurecimiento y fijación. También se han hecho experiencias utilizando el bicromato de sodio, con excelentes resultados.

Estas emulsiones se aplican directamente sobre las superficies cerámicas en bizcocho o esmaltadas, con pincel suave (si trabajan sobre bizcocho, primero sellar la superficie con una mano liviana de cola sintética diluida en agua). Cuando secan son expuestas a la luz a través de una transparencia en negativo, en contacto con la superficie de la emulsión. El contacto del negativo con la cerámica debe ser total, si trabajan en plano, que es lo ideal, se pone un vidrio sobre el negativo que ya está sobre la cerámica emulsionada, y si trabajan en volumen, tiene que ser una superficie de curvatura recta, o sea un cilindro o un cono, de modo que el negativo se pueda contactar perfectamente en la superficie por cintas adhesivas en los bordes de la película. Si el contacto no es óptimo, la luz se filtra por las partes no contactadas y no imprime bien la imagen. La impresión es revelada en agua fría, muy suavemente con una esponja blanda. El agua lava la emulsión de las áreas no endurecidas, quedando fijadas a la superficie cerámica las zonas donde pasó la luz. De este modo aparece impresa la imagen fotografica en positivo totalmente adherida a la cerámica. Esta imagen, cuando la cerámica se hornea, pasa a formar parte de ella y por lo tanto es inalterable y permanente.

La exposición a la luz, sea de sol o de lámpara, varía de acuerdo a la superficie donde se imprime la fotografía. Por ejemplo, cuando se trabaja sobre bizcocho, la exposición es aproximadamente de 10 a 15 minutos, en cambio sobre esmalte, se trabaja con exposiciones entre 45 y 60 minutos. Es importante que la radiación sea ultravioleta, UV, por eso el sol es la mejor fuente de luz. . Las lámparas mezcladora de 160 o 250 w. ubicadas cenitalmente a una distancia de 40 a 50 cm . de las cerámicas, son una buena opción de luz artificial. Los reflectores de cuarzo tienen poca radiación UV, por lo tanto los tiempos de insolación deben ser más largos. También sirven para la insolación, las cajas de luz para insolar las emulsiones serigráficas, respetando los mismos tiempos de insolación arriba mencionados.

Una vez impresa la fotocerámica, de acuerdo al soporte que utilizaron se hornea a la temperatura adecuada, baja, media o alta. Cuando trabajan sobre bizcocho en baja temperatura, y van a colocar un esmalte transparente sobre la impresión, se hace primero una precocción a 500 o 600 ºC para eliminar la cola sintética, sino esta les va a rechazar el esmalte. También pueden hacer una cocción entre 900 y 1040º, y después esmaltar. Pero hay que tener la precaución de no tocar o frotar la impresión porque no está totalmente fijada, si le pasan el dedo se sale un poco el pigmento, hay alguna reacción química que hace que casi se anule el fundente agregado a la emulsión. Si trabajan en alta temperatura, aunque no le pongan esmalte, la impresión queda bien fijada.

 

En este proceso fotocerámico no hay reglas fijas, sólo la experimentación dará buenos resultados. Se pueden variar los soportes, los colorantes cerámicos, los coloides, las capas de emulsión, los tiempos de exposición, las fuentes de luz, los negativos, etc.

Las películas en negativo se consiguen imprimiendo en filminas con fotocopiadora láser, tratando que el negro quede bien oscuro. Con el programa Photoshop se pueden modificar las fotos de diversas maneras hasta lograr los efectos deseados, luego se pasan a negativos y si quieren los imprimen en la impresora a chorro de tinta, en las filminas especiales para esa impresora. Estos negativos no son tan duraderos como los de impresora o fotocopiadora láser, que son los mejores. Se pueden utilizar fotografías, dibujos, impresos de libros, revistas o diarios, etc. o cualquier imagen que se quiera transferir a la cerámica por este medio fotocerámico, el de la goma bicromatada directa.

También es interesante experimentar haciendo fotogramas, impresiones fotográficas , en este caso fotocerámicas, que son el resultado de la exposición a la luz de objetos opacos o semitransparentes directamente situados sobre una placa cerámica sensibilizada con la emulsión antes mencionada lo que dará como resultado impreso formas más o menos blancas sobre fondo oscuro. Los primeros fotogramas datan de 1839 y fueron realizados por Fox Talbot (photogenic drawings, dibujos fotogénicos) y luego fueron muy usados en 1922 por Man Ray (Rayogramas) y Moholy-Nagy en la Bauhaus de los años ´20.

 

El bicromato de amonio o potasio se consigue en las casas de materiales para serigrafía, ya que es el mismo sensibilizante que se usa en las emulsiones serigráficas. También se puede conseguir bicromato de amonio, potasio o sodio en droguerías en forma de polvo granulado y para utilizarlo se prepara una dilución con agua.

BICROMATO o dicromato DE AMONIO

(NH4)2 Cr2 O7

Elemento tóxico. Cancerígeno.

Punto de fusión 453ºC

Soluble en agua. Para diluirlo en agua tibia 20ºC: en 300 ml. de agua, 60 gr. de bicromato de amonio. Es decir dilución al 5 %. Colar y guardar.

Es una sal al ácido dicrómico. Oxidante fuerte, puede provocar incendio o explosión. Inflamable.

Bicromato-de-amonio.blogspot.com

 

 

BICROMATO o dicromato DE POTASIO

K2 Ca2 O7

Elemento tóxico. Cancerígeno.

Punto de fusión 671ºC

Soluble en agua. En agua tibia a 20ºC: al 10%. Es decir 10gr. De Bicromato de Potasio en 100 ml. De agua. Colar y guardar.

Inflamable.

 

 

Una cosa muy importante a tener en cuenta, es la TOXICIDAD del bicromato de amonio o potasio. Estos elementos son potencialmente peligrosos, tratados con el cuidado adecuado, como guantes de látex, barbijo, no comer en el lugar de trabajo, etc. se pueden usar sin problema. No es una técnica para utilizar con niños.

 

 

Siempre buscar en Internet, es una opción interesante para ampliar la información. Las búsquedas pueden ser: fotografía alternativa, procesos de goma bicromatada, emulsiones fotosensibles, fotocerámica, fotocerámica digital, fotocerámica funeraria, procesos fotográficos, fotogramas, Laser decalc, Lazzertran, etc.

 

 

Serie “Proyecto Sur”. 2008. Graciela Olio. Fotocerámica desde una lámina de libro. Proceso de goma bicromatada sobre porcelana. 1230ºC

 

 

Serie “Inmigrantes”. 2002/03. Graciela Olio. Fotocerámica desde un collage fotográfico hecho con recortes de revistas. Proceso de goma bicromatada sobre pasta blanca de baja temperatura. 1040ºC.

 

 

 

Fotograma sobre baldosa en bizcocho. 1100ºC. Proceso de goma bicromatada directa. Experiencias realizadas con los alumnos. 2006. IUNA


 

 

“Juventud, divino tesoro”. Graciela Olio. 2004. Collage fotográfico de fotos familiares. Proceso de goma bicromatada directa, coloreado a mano. Gres blanco. 1200ºC.


 

 

 

Bibliografía consultada:

 

  • Scott, Paul. “Cerámica y técnicas de impresión”. Edición Española Ed. Gustavo Gili. Barcelona, 1997.
  • Scott, Paul. “Ceramics and print”. Second Edition. Ed. A &C Black. Great Britain, London. 2002. First Edition, 1994.
  • Schneider Hans. “Fotocerámica: del bicromato a la resina”. Ed. V.J. Valencia. España. 1º Edición, 1995.
  • Giovanini, Rolando. “La serigrafía en la cerámica. Escuela-arte-industria.” Faenza Editrice. 1982. Edición Española Omega Ediciones. Barcelona, 1989.
  • Aumont, Jacques. “La imagen”. Ed. Paidós. 1992. Barcelona, España.

 

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