FOTOCERAMICA

PROCESO DE GOMA BICROMATADA DIRECTA

Prof. Graciela Olio

2007

 

A partir de la lectura del libro “Cerámica y técnicas de impresión” de Paul Scott, comencé a interesarme por el tema de la fotografía y su relación con la cerámica. Según Scott, la primera impresión de una imagen fotográfica sobre una superficie cerámica fue en Francia, en 1854, realizada por Lafon de Camarsac, usando una emulsión de bicromato de potasio, elemento sensible a la luz, a través del método del espolvoreado del pigmento cerámico. Al parecer, también utilizó el sistema de la emulsión sensible con el pigmento cerámico mezclado directamente.

En l868, Lafon, comercializó un sistema de reproducción de retratos sobre porcelana, lo que desarrolló una moda de fotografías cerámicas sobre platos, además de la producción de fotocerámicas para lápidas. Esta última, se convirtió en el más común de los usos de ésta técnica, la fotocerámica funeraria, costumbre que se desarrolla hasta hoy en varios lugares del mundo, incluso en nuestro país.

 

Los procedimientos fotocerámicos desde entonces han sido mantenidos bajo un secretismo que recién en los últimos años se ha comenzado a develar y a divulgar. Eran conocimientos transferidos a través de las familias de fotoceramistas, con sus recetas y secretos particulares que no deseaban revelar por cuestiones económicas ya que de esta forma lograban un coto cerrado con muy poca competencia. Hoy, siglo XXI, los pocos fotoceramistas históricos que quedan en el rubro, tampoco quieren revelar sus secretos profesionales, pero por suerte existe bibliografía especializada, al alcance de los investigadores que nos provee de la información necesaria para ampliar y divulgar estos modos particulares de trabajo transdisciplinar entre la fotografía y la cerámica.

 

En los últimos años, la tecnología digital, hizo posible la creación de la fotocerámica digital. Su uso más corriente es para cementerios, monumentos, souvenir, etc., pero conlleva en su práctica un potencial uso para producciones artísticas, artesanales y de diseño contemporáneo. La fidelidad de impresión, sumado a su facilidad y practicidad en la utilización, hacen de este procedimiento, el de más posibilidades en el terreno de las imágenes impresas de la gráfica contemporánea.

 

Las posibilidades de la fotocerámica, tanto de procedimientos históricos como digitales son muchas, especialmente en el campo del arte, donde abre un nuevo panorama en el uso de imágenes y creo que implica un cambio en la estética de la cerámica contemporánea.

Por supuesto, y como todas las técnicas, no dejan de ser sólo un medio, una herramienta para alcanzar un fin, que de ninguna manera será la mera técnica.

 

En el capítulo 7, “Emulsiones fotográficas directas”, Paúl Scott, describe varios métodos para lograr fotocerámicas con y sin cocción. La técnica que yo he experimentado, con excelentes resultados, es la del llamado proceso de pegamento de bicromato o de “goma bicromatada directa” . Este proceso trabaja a través del selectivo endurecimiento de los coloides, los pigmentos cerámicos y el bicromato de amonio o potasio, cuando es expuesto a la luz ultravioleta. Para realizarlo se prepara una emulsión que contiene:

 

  • 2 partes de algún coloide (cola sintética, alcohol de polivinilo, huevo, gelatina, goma arábiga, miel o azúcar).
  • 2 partes de bicromato de amonio o potasio (el de amonio es más sensible a la luz).
  • 1 parte de pigmento cerámico (bajo cubierta, sobre cubierta, óxidos, o esmaltes). Si usan pigmento bajo cubierta u óxidos agregan igual parte de fundente alcalino.
  • 2 partes de agua.

 

La mezcla debe hacerse primero con los líquidos, es decir, el bicromato, el coloide y el agua y por último con los elementos en polvo, es decir, el pigmento y óxido y el fundente, porque de lo contrario se aglutinará y no se podrá usar.

El coloide es por lo general una sustancia orgánica, que al ser combinada con un elemento químico sensible como el bicromato de amonio o potasio, adquiere características especiales como endurecimiento y fijación.

Estas emulsiones se aplican directamente sobre las superficies cerámicas en bizcocho o esmaltadas, con pincel suave (si trabajan sobre bizcocho, primero sellar la superficie con una mano liviana de cola sintética diluida en agua). Cuando secan son expuestas a la luz a través de una transparencia en negativo, en contacto con la superficie de la emulsión. El contacto del negativo con la cerámica debe ser total, si trabajan en plano, que es lo ideal, se pone un vidrio sobre el negativo que ya está sobre la cerámica emulsionada, y si trabajan en volumen, tiene que ser una superficie de curvatura recta, o sea un cilindro o un cono, de modo que el negativo se pueda contactar perfectamente en la superficie por cintas adhesivas en los bordes de la película. Si el contacto no es óptimo, la luz se filtra por las partes no contactadas y no imprime bien la fotografía. La impresión es revelada en agua fría, muy suavemente con una esponja blanda. El agua lava la emulsión de las áreas no endurecidas, quedando fijadas a la superficie cerámica las zonas donde pasó la luz. De éste modo aparece impresa la fotografía en positivo totalmente adherida a la cerámica. Esta imagen, cuando la cerámica se hornea, pasa a formar parte de ella y por lo tanto es inalterable y permanente.

La exposición a la luz, sea de sol o de lámpara, varía de acuerdo a la superficie donde se imprime la fotografía. Por ejemplo, cuando se trabaja sobre bizcocho, la exposición es aproximadamente de 10 a 15 minutos, en cambio sobre esmalte, se trabaja con exposiciones entre 45 y 60 minutos. Es importante que la radiación sea ultravioleta, UV, por eso el sol es la mejor fuente de luz. . Las lámparas mezcladora de 160 o 250 w. ubicadas cenitalmente a una distancia de 40 a 50 cm . de las cerámicas, son una buena opción de luz artificial. Los reflectores de cuarzo tienen poca radiación UV, por lo tanto los tiempos de insolación deben ser más largos.

Una vez impresa la fotocerámica, de acuerdo al soporte que utilizaron se hornea a la temperatura adecuada, baja, media o alta. Cuando trabajan sobre bizcocho en baja temperatura, y van a colocar un esmalte transparente sobre la impresión, hagan una precocción a 500 o 600 ºC para eliminar la cola sintética, sino ésta les va a repeler el esmalte. También pueden hacer una cocción entre 900 y 1040º, y después esmaltar. Pero hay que tener la precaución de no tocar o frotar la impresión porque no está totalmente fijada, si le pasan el dedo se sale un poco el pigmento, hay alguna reacción química que hace que casi se anule el fundente agregado a la emulsión. Si trabajan en alta temperatura, aunque no le pongan esmalte, la impresión queda bien fijada.

En este proceso no hay reglas fijas, sólo la experimentación dará buenos resultados.

Se pueden variar los soportes, los colorantes cerámicos, los coloides, las capas de emulsión, los tiempos de exposición, las fuentes de luz, los negativos, etc.

Las películas en negativo se consiguen imprimiendo en filminas con fotocopiadora láser, tratando que el negro quede bien oscuro. Con el programa Photoshop se pueden modificar las fotos de diversas maneras hasta lograr los efectos deseados, luego se pasan a negativos y si quieren los imprimen en la impresora a chorro de tinta, en las filminas especiales para esa impresora. Estos negativos no son tan duraderos como los de impresora o fotocopiadora láser, que son mejores.

El bicromato de amonio o potasio se consigue en las casas de materiales para serigrafía, ya que es el mismo sensibilizante que se usa en las emulsiones para serigrafía.

 

 

Una cosa muy importante a tener en cuenta, es la TOXICIDAD del bicromato de amonio o potasio. Estos elementos son potencialmente peligrosos, se cree que son cancerígenos. Pero si se tratan con el cuidado adecuado, como guantes de látex, barbijo, no comer en el lugar de trabajo, etc. se pueden usar sin problema.

 

 

Siempre buscar en INTERNET, es una opción interesante para ampliar la información. Las opciones de búsqueda pueden ser: Fotografía alternativa. Procesos de Goma Bicromatada. Emulsiones fotosensibles. Fotocerámica. Fotocerámica digital. Fotocerámica funeraria. Procesos fotográficos. Fotogramas. Laser decalc. Lazzertran. Etc.

 

 

 

 

Bibliografía consultada:

 

  • CERAMICA Y TECNICAS DE IMPRESIÓN. Paul Scott. Edición Española Ed. Gustavo Gili. Barcelona, 1997.
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  • CERAMICS AND PRINT. Paul Scott. Second Edition. Ed. A &C Black. Great Britain, London. 2002. First Edition, 1994.

 

  • FOTOCERAMICA: DEL BICROMATO A LA RESINA. Hans Schneider. Ed. V.J. Valencia. España. 1º Edición , 1995.

 

  • LA SERIGRAFÍA EN LA CERÁMICA. Escuela-Arte -Industria. Rolando Giovannini. Faenza Editrice. 1982. Edición Española Omega Ediciones. Barcelona, 1989.

 

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